#SerieDiosas Atenea: Diosa de la guerra

#SerieDiosas Atenea: Diosa de la guerra

¡Ya casi casi celebramos el Equinoccio de primavera! Cuando el día y la noche tienen literalmente el mismo largo (21 de marzo para el hemisferio norte y el 21 de septiembre para el hemisferio sur).

 

Y con este momento del año tan expansivo, les presento a Atenea, la Diosa de la guerra de la Grecia Antigua. Atenea es una mujer muy poderosa, siempre se la ve con casco, arco y lanza, lista para la acción. Aún así, se la encuentra en la categoría de doncella, jóvenes bellas, fuertes, que tienen la energía de comienzo.

 

Atenea es hija de Zeus, el rey de los dioses del Olimpo. Se dice que nació de su frente. Simbólicamente esto nos habla del arquetipo de mujer que se identifica mucho con la figura del padre, o con la energía masculina en general, al punto que no nace de la madre. Vale aclarar que todos tenemos, hombres y mujeres, ambas energías (femenina y masculina) dentro, sin importar nuestro género.

 

Es el arquetipo de la adolescente, tiene una energía dinámica y creciente. Es ideal honrarla no sólo en esa fase de la vida, si no también en la primavera, en cada luna creciente y en la etapa pre-ovulatoria del ciclo menstrual. Todos estos ciclos mantienen la energía de la doncella, impulsiva y alegre. Y es fácil sentir a Atenea en primavera, te sentís más inspirada y segura para empezar nuevos proyectos, conocer gente nueva y salir a la aventura.

 

Esto sucede de forma natural, ahora también podemos invocarla conscientemente en esos momentos cuando por una cosa o la otra sentimos que, humm… ¿por qué salir? ¿por qué algo nuevo? si aquí en el sofá estoy bárbaro (aunque en lo profundo sabemos que no). Es muy útil invocarla cuando sentimos “mejor malo conocido, que bueno por conocer”. Ella es la amiga que te va a decir, ¡ah no no! ¡Vamos! ¡Que las oportunidades nos esperan!

 

Ahora bien, ¡ojo! Cuando la energía de Atenea se pone en juego inconscientemente, y se empeña en acaparar todo, corremos el riesgo de estar bloqueando nuestras energías más femeninas. En estos casos, corremos atrás de objetivos en la vida sin respetar nuestra intuición, nuestro cuerpo y sin respetar los ciclos naturales de actividad y descanso. Después nos preguntamos ¡por qué andamos tan cansadas! La naturaleza sabe de esto muy bien, por eso no hay día sin noche, no hay verano sin invierno, no hay luna llena sin nueva.

 

¿Cómo la invocamos? Los arquetipos hablan el lenguaje simbólico, como los sueños. Entonces te propongo que elijas algo que simbolice su energía. Por ejemplo, podés usar una prenda colorida, que para vos represente la primavera, esto va desde ropa, hasta accesorios. Podés pintarla y tenerla en algún lugar donde puedas verla seguido en casa, esta opción es mi favorita. Podes buscar algo en la naturaleza que la recuerde, ya que hablamos de primavera pueden ser flores o mejor aún una planta nueva. O para brujas modernas, podés simplemente buscarla online y dejarla de fondo de pantalla en el teléfono.

 

Para las que aman el tarot como yo, tengo otra propuesta que nos sugiere la gran maestra tarotista, Vicky Noble.

 

  1. Para este ritual vas a necesitar salir a la naturaleza, sentarte bajo un árbol especial y cartas del tarot.
  2. Cerrá los ojos, respira profundo e imaginá tus raíces creciendo y encontrándose con las raíces del árbol. Dejá que tu mente y cuerpo se hundan profundo en esta experiencia con la Madre Tierra.
  3. Cuando estés lista, elige 4 cartas de tu mazo. Colócalas verticalmente. La primera te hablará de tus raíces (tu habilidad de estar bien parada sobre tus propios pies en la vida). La segunda, de tu tronco (lo que te da estabilidad). La tercer carta hace referencia a las ramas (lo que está a tu alcance si te esfuerzas, tus potencialidades). Y por último, la cuarta carta representa las hojas (tu capacidad de comunicación).

 

No necesitas estudiar tarot para interpretar las cartas, muchos mazos vienen con sus libritos que las explican o puedes buscar las definiciones en internet. Las cartas hablan también el lenguaje simbólico, por lo tanto, puedes simplemente mirarlas y conectarte con lo que tu intuición te dice y sentir lo que te transmiten. ¡Esa es una forma súper poderosa de conectarte con tu intuición!

 

Mientras lees las definiciones o simplemente conectas con cada carta pregúntate, ¿qué parte de mi árbol está fuerte, sano y poderoso, qué parte se ve más débil y necesita más cuidado? Piensa al menos una cosa que puedas hacer para fortalecer esas partes, como si estuvieras cuidando de una planta, en este caso, esa planta ¡eres tu misma!

 

Así cerramos la energía de Atenea, cada ciclo tendrá su propia energía y su propia diosa. ¡Las vamos a ir conociendo juntas! Hasta la próxima.

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