¿Empezar de nuevo?

¿Empezar de nuevo?

Vivir es sinónimo de cambios. Constantemente la vida nos demanda cambios y es nuestra responsabilidad decidir la actitud con que los vamos a enfrentar. Creo sinceramente que la madurez emocional radica en tu capacidad de adaptación al cambio.

 

Tomemos el caso que estamos viviendo ahora. Una pandemia que nadie vio venir, que no avisó ni se anunció. Simplemente llegó a disrumpir nuestras vidas en todo sentido. ¿Cómo lo has vivido? ¿Fuiste de las personas que pasó días de mal humor por todos los planes que el virus te suspendió? ¿Pasaste días llorando, lamentándote por el giro que dio tu vida? O quizás pensaste que dentro de todo esta situación te está dando tiempo para replantearte ese proyecto en el que estabas trabajando, o darte cuenta que ya lo que haces no te motiva como antes.

 

Entonces, empecemos primero por reflexionar cómo reaccionamos ante la presencia de un cambio de vida.

 

Recientemente mi vida dio un giro drástico y no tuvo nada que ver con el coronavirus. Me mudé a otro país, después de 5 años viviendo en la ciudad de Nueva York. Me tocó renunciar a mi trabajo, empacar todo y venirme a empezar de nuevo a un país donde jamás había vivido.

 

Al principio me resistí un poco, ya una vez emigré de mi país de origen (Venezuela). Y tomó años acostumbrarme a una nueva vida, a un nuevo clima, a nuevas leyes, a nuevos comportamientos sociales. Pasé de manejar todos los días de mi vida y calarme colas de hasta dos horas en Caracas, a montarme en el metro de Nueva York y sobrevivir en la jungla de concreto.

 

Ahora me tocó cambiar de nuevo y adaptarme, ¿cómo lo hice?:

 

  1. Miré lo positivo de la situación. Era una decisión que teníamos tiempo tomando y ese solo hecho ya me había dispuesto a pensar en todos los escenarios posibles que pudiese enfrentar una vez aquí.
  2. Vi el cambio como una oportunidad de reinvención. Tuve que renunciar la trabajo estable que tenía pero con eso, vino una especie de alivio, porque en el fondo de mi alma sabía que lo que estaba haciendo no era lo mío.
  3. Enfrenté mis miedos. Así como miré lo positivo, también me pasé por lo negativo y tuve una conversación positiva con mi pareja sobre las posibles soluciones ante aquello que temía.
  4. Respiré y confié. En algún momento dejé de pensarlo mucho y confié que este era el mejor escenario para mi y para los míos. Entendí que la vida siempre me ha guiado y me ha presentado los cambios para mejor. Entonces decidí cerrar los ojos y lanzarme.
  5. Agradecí tener un plan. Saber que a donde iba me estaban esperando nuevas oportunidades. Me sentí bendecida de tener la posibilidad de conocer y vivir en otro país y todos los nuevo retos que me esperaban allí.

 

Imagínense, para mi sorpresa, después de un mes viviendo aquí, saber que la ciudad de Nueva York está viviendo uno de los episodios más tristes de su historia; y que se ha convertido en el epicentro de la pandemia actual que estamos viviendo. Me siento sumamente afortunada de ahora estar aquí, donde me siento más tranquila y donde la vida me ha dado nuevas metas; y ¿saben qué? Me siento feliz de encaminarme a cumplirlas.

 

La vida es un movimiento constante, amigas, un círculo de inicios y finales. Siempre renacemos, siempre re-empezamos, siempre nos reinventamos, siempre para mejor. Confía, siempre, en que estamos donde tenemos que estar, enfrentando los retos que nos tocan enfrentar para nuestro más alto bien.

 

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2 Comments

  1. Pues confieso que mi historia tiene similitudes con esta. Nunca me vi fuera de mi país, sali con un «hasta luego» en mi corazón, y fui aceptando que era mas largo que eso, se transforma en un «no se hasta cuándo». Sin embargo, admito que estos ya…. 3 años, increible!, han sido lo mas intenso que haya vivido. Mi salto interno ha sido verdaderamente El Salto! Aprendo a dejarme llevar, a soltar el control, dejar se ser proveedora para ser provista, estoy siendo consciente y humildemente sólo un aprendiz. Estoy descubriendo mucho sobre mi. No me interesa, como antes, el final de mi historia. Estoy siendo otra persona.

    1. Que bueno y gracias por compartirlo con nosotras. Estoy segura que muchas mujeres se identifican. Es maravilloso dejarse llevar y fluir con lo que el Universo nos tiene preparado. Besos :).

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