Lilith visitando la casa de Aries y sus aprendizajes

Lilith visitando la casa de Aries y sus aprendizajes

Sabemos que nuestra amiga Lilith se escapó del “Paraíso” con su mochila a recorrer el mundo y en los últimos 9 meses estuvo en lo que parece el Mar Rojo, el Mar de Piscis; un espacio del Cielo proyectado en la Tierra que asemeja una escuela de psicología transpersonal o un retiro de desintoxicación, de cualquier tipo.

En este lugar, que gobierna Neptuno, se enseña principalmente sobre “la compasión y la devoción”, pero esas materias no van con la rebeldía de Lilith; así que las evadió todo el tiempo y reprobó los exámenes.

Lo que si aprendió fue a creer mucho más en su intuición “femenina”. Se hizo una experta en descubrir la sombra grupal, lo oculto de sí misma reflejado en el otro. A la vez supo sobre la proyección de la ilusión, de la fantasía y el poder de la imaginación.

Amó las materias artísticas y sobre todo estuvo en la “Coral de la Escuela del Mar de Neptuno”, en la que se divirtió mucho integrándose al grupo de cantores acuáticos que fusionan o diluyen sus voces tan armoniosamente que es un deleite. Por cierto que cuando estuvo la Venus, la Diosa del Amor, paseando por allí, lograron “fundirse en uno” en una “sexualidad grupal” sin precedentes y sin ninguna “culpa moral”, lo que fascinó a la la liberal Lilith.

En Piscis se capacitó en el arte de cerrar ciclos y círculos viciosos, por eso mismo se fue de allí el 27 de enero de 2020, al darse cuenta que se estaba acostumbrado demasiado al grupo. Con ellos se sentía como hipnotizada, adormecida por el canto de las Sirenas. Ese mismo día sintió como la banda la manipuló sutilmente haciéndola creer que “sin ella no podrían vivir”. Al ser consciente de esta codependencia ello se dijo: «Un asco de drama el que estoy viviendo. ¡Estoy harta! Me voy a la casa de Aries. Me han dicho que es un lugar para aprender a decir ‘No’ y vivir con lo básico, tanto en lo material, como emocional y espiritual. Es como una Escuela de Supervivencia muy opuesta al pegajoso mundo ideal de Piscis. Ahora mismo me vuelo sin despedirme, no sea cosa que actúen como el chismoso de Adán y le digan a Neptuno que soy una rompe grupo».

Lilith llega de inmediato a un lugar que más bien parece que se está comenzando a construir.  Está todo nuevo, pero en desorden, como si los que trabajan allí tuvieron que salir corriendo por algún motivo y dejaron todo así para terminarlo después. En la decoración destacan los muebles rojos, pinturas de guerras y héroes. También hay escudos, muchos tipos de armas, espadas, objetos con filo, utensilios de hierro, grandes calderos y trofeos de caza.

Lilith que viene del sutil y encantador espacio de Piscis, le parece todo muy burdo; pero a la vez excitante, muy excitante. Al punto que su sexualidad se enciende con todo aquello que mueve su imaginación y también su adrenalina.

En la misma casa de fuego, a pocos pasos, se encuentra el centauro Quirón, que carga con los títulos de “Maestro», «Chamán», «Entrenador de Héroes» y «Sanador Herido”. Él llegó allí para enseñar artes de guerra y supervivencia. Ella se le acerca encendida y Quirón la mira de reojo, como diciendo: “¡Ajá!, aquí está de nuevo ella, casi siempre insatisfecha, casi nunca contenta”.

Quirón y Lilith se juntan muy seguido en la misma casa y el 3 de marzo de este año estarán juntos en el mismo grado. ¡Uff… madre mía! ¡Quién sabe qué pueda pasar entre ellos! porque Lilith siente rechazo a la autoridad, hacia todos los que quieren mandar, por lo tanto, puede tener su conflicto con Quirón que como Maestro Centauro va a querer que ella galope a su ritmo. Y bueno, ya sabemos por el cuento con Adán que ella, ni loca baila al son que le toquen.

Pero Quirón es muy listo. Sabe que ella se siente atraída por sus rarezas, puede que la agarre en la bajadita y toda esa adrenalina los lleve a un encuentro sexual apasionado. Aquí la primera lección de Lilith en Aries: tomar conciencia de cómo manejamos nuestra energía sexual, o de cómo nuestra energía sexual es manejada por otros/otras.

Cuanto menos harán buen equipo si dejan fluir tanta energía en un trabajo psicológico, terapéutico o de entrenamiento para los demás. Recordemos que Lilith, cuando estuvo en Piscis, se hizo experta en ayudar a descubrir la sombra oculta en el inconsciente grupal y Quirón es un Maestro Sanador consagrado como ninguno.

El tema de Lilith en Aries es que siente una rabia incontrolable contra el mundo, contra las injusticias, también contra las personas que se victimizan o se muestran débiles para lograr llamar la atención. Pero aquí es donde Lilith aprende la segunda lección ariana; poner límites a las energías de personas, creencias, situaciones que nos someten a roles que ya no queremos asumir y la liberación de patrones traumáticos en los que no hemos sabido defender nuestras fronteras y territorios.

Nos ayudará hacernos algunas preguntas que se hizo Lilith y aun mejor si conoces el o las áreas (casas) de tu Carta Natal donde está Aries, ya que por allí pasará Ella y Quirón en este tránsito de 9 meses aproximadamente dejando un aprendizaje.

 

Ahora, vamos a afilar el lápiz para revisar:

  • ¿Sé establecer  límites?
  • ¿Quién  o quiénes me limitan?
  • ¿Cuándo digo sí, a quién digo sí?
  • ¿Qué pasa cuando digo no?
  • ¿Tenemos miedo de decir lo que sí me gusta y lo que no me gusta, incluso a mi pareja sexual?
  • ¿Estoy en una  relación en la que temo hacer valer mi voz y verdad?
  • ¿Me limito sexualmente?
  • ¿Me sobrepaso en defender mis fronteras y no dejó entrar a nadie ni ninguna nueva experiencia?
  • ¿Defiendo mi territorio de forma egoísta y aireada, o lo hago entendiendo y haciendo entender que es lo mejor para todos?

 

La tercera lección de Lilith en Aries: el reconocimiento de la sombra femenina, en la que cada hombre y cada mujer ha de ir a rescatar de su exilio su relación con el poder,  la claridad y la firmeza para tomar decisiones a la hora de compartir nuestra energía, nuestro enfoque de fuego que nos motiva a ver crecer nuestras metas.

¿Qué me dice Lilith en Aries transitando mi casa natal?

Casa 1: que revise mis propios limites, mis insatisfacciones o traumas sobre el cuerpo físico,  la rabia conmigo y mi exceso de ira, impulsividad o entusiasmo infantil que me llevan una y otra vez a perder energía en causas “imposibles”, como querer cambiar a los demás o competir en todo momento.

Casa 2: que observe mis carencias, límites o creencias de escasez material. La bronca con las rutinas y los valores familiares o sociales establecidos que me llevan al autoexilio, por lo que se me dificulta lograr obtener ciertos bienes y recursos tangibles.

Casa 3: que aceche mis límites cuando hablo o escribo, quizá esté hablando de más, o de forma narcisista, impulsiva sin tomar en cuenta el poder de las palabras que atraen a mi entorno lo mismo que pronuncio. Reviso mis reflejos en el entorno, las relaciones, ¿molestia con hermanos, primos, vecinos, compañeros? También si tengo condición de “amante” ¿a qué se debe?, ¿cuál es la sombra oculta que no me atrevo a destapar?

Casa 4: que examine lo que considero “mío”, “mi territorio”, mi casa, mi familia, mi intimidad, ¿cómo lo defiendo?, ¿actitudes agresivas, impositivas?, ¿exijo dictatorialmente?, ¿reflejo de imágenes que recogí en mi infancia?, ¿o vivo con mis padres aún porque tengo miedo a responsabilizarme?

Casa 5: que inspeccione los límites con mis hijos, ¿me excedo o no los pongo? Y si no tengo hijos hago lo mismo con mi expresión creativa, mis amores, mi disfrute, mis momentos de ocio. Profundizo en algún tema oculto con el hecho de tener o no tener hijos, abortos, pérdidas, etc. ¿Qué tan infantil me comporto?

Casa 6: que verifique si establezco límites sanos en el trabajo, si estoy realizando mi vocación de servicio con integridad y coherencia, o más bien exagero en las horas laborales sin tiempo de descanso, atendiendo la competencia con mis compañeros de labor. Reviso mis hábitos, no solo en el aseo y la alimentación sino también mentales y emocionales, espirituales en los que me manejo de forma saludable.

Casa 7: ¿qué ceder ó qué no ceder?, ¿ser Yo o lo que el otro quiere que sea? He aquí el dilema. ¿Estoy siendo egoísta o solo estoy tomando mis propias decisiones para estar bien en mis relaciones con la pareja, los socios, las personas con quienes tengo un objetivo en común? Acecho la sombra de mi ira contra las injusticias sociales y los reflejos en mis relaciones conflictivas.

Casa 8: que reconozca mis fronteras sexuales o la falta de ellas, el abuso de mi propia energía. Examino con lupa la rabia intensa, las obsesiones que provienen de lo más profundo de mi ser, mis traumas, culpas y frustraciones guardadas en el cuarto oscuro, mezcladas en un mundo subconsciente de sueños y deseos insatisfechos.

Casa 9: ¿qué límites coloco al saber, a mis conocimientos, a mis deseos de viajar por el mundo? ¿He logrado tener una filosofía de vida propia que me hace libre de contradicciones o por el contrario me exilio porque aún siento, rabia contra religiones, política, maestros, creencias extranjeras que mi mente no comprende?

Casa 10: ¿en qué me limita lo que la sociedad piensa o cree de mí, y cuando estoy exagerando? Reviso lo que pienso de mi status actual, mi profesión o mi trabajo. ¿voy gastando energía actuando de forma siempre impulsiva, en contra los sistemas de control conspirativo, el jefe, la autoridad, los paradigmas sociales? ¿Me exilio de la sociedad porque no estoy de acuerdo con lo que exigen de mí?

Casa 11: que replantee si estoy gastando mi energía sin límites con los amigos, o grupos con los que colaboro por alguna causa ideal, o con quienes estoy planificando algún viaje.  Reviso mi rabia contra los sistema imperantes, mi impaciencia por ver cambios, a través de revoluciones, revueltas, marchas, ¿violencia?

Casa 12: que profundice si tengo violencia reprimida o si soy capaz de tomar decisiones por mí de forma expresa o lo hago a través de una sutil manipulación. ¿Qué sombra culposa limita a decir mi verdad?, ¿tengo miedo a ser el malo o la mala de grupo, a salirse de control?, ¿siento la rabia del inconsciente colectivo y la hago mía?, ¿somatizo en síntomas físicos o enfermedades?, ¿evado la realidad a través de algún vicio, formas de escapismo o sacrificio extremo “por los demás”?

Aquí hay mucho que ver. Así que ya les dejo para que comencemos este proceso de aprendizaje y sanación con Lilith y Quirón

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