Período

Período

Hablemos del período, menstruación, regla, o como prefieran llamarlo. Y sí, hablemos de ello porque por años nos hemos estado haciendo las locas con el tema. Es un asunto que muchas mujeres esconden y no lo mencionan, e incluso es un tabú en algunos países. Entonces, vale la pena preguntarnos el cómo llegamos hasta este punto.

Un repaso a la historia…

Hay que entender que hemos vivido en una sociedad patriarcal desde hace miles de años. Todo lo femenino ha sido desplazado y puesto en segundo plano.

Desde pequeñas, a las mujeres no nos enseñan a entender nuestros procesos femeninos. No hay educación con respecto a la sexualidad. Tampoco se explica cuál es exactamente el proceso biológico que nuestros cuerpos experimentan cuando la menstruación aparece por primera vez. Es un tema que se ha bloqueado de la opinión pública y, en consecuencia, muchas hemos asumido que no debe hablarse de ello.

 

El despertar

En los últimos años ha habido un despertar femenino sin precedentes. Gracias al internet, a las comunicaciones globales y al acceso a la información, hemos sido capaces de conocer más sobre nuestros procesos femeninos y alzar la voz al respecto.

Hoy yo lo hago, porque fui una de esas niñas que cuando se desarrolló pensó que era lo peor que le podía pasar. Tenía vergüenza de que mi familia y amigas se enteraran de mi situación y no entendía que lo que ocurría era una bendición para mí.

En las sociedades matriarcales, la primera menstruación es vista como un rito de iniciación de la doncella hacia su nueva vida como mujer. Se celebra que adquirió capacidades reproductivas y que ahora puede dar vida. Pero, más allá de eso, festejan que ahora es co-creadora de su propio destino y que tiene todo el poder para convertirse en la mejor versión de sí misma.

Las mujeres hemos crecido quejándonos de nuestro período e incluso maldiciendo cada vez que nos llega. Han hecho que creamos que Dios nos castigó haciéndonos sangrar cada mes y trayendo vida al mundo mediante los dolores del parto natural. En realidad, no es así. Nuestra menstruación es un regalo divino.

Es una prueba de la magia que tenemos, del poder que sostenemos las mujeres en el mundo. Es una demostración de cómo estamos completamente alineadas a la tierra, a la luna y a los procesos naturales de ambas. Todos los meses, nuestro período nos recuerda la conexión que tenemos con el planeta y cómo estamos hechas por las mismas manos que hicieron todo lo que hoy llamamos mundo. Somos cíclicas, por lo que sabemos qué debe hacerse para sostener al planeta y permitir que se eleve a su próxima etapa de evolución.

Eso es lo que representa nuestra sangre: el poder y la luz que tenemos las mujeres en nuestro ser. Somos guardianas de nuestro fuego sagrado. ¿Lo sientes?

Cuéntame tu historia e iniciemos el debate.

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