#SerieDiosas Kali, la diosa de la muerte

#SerieDiosas Kali, la diosa de la muerte

Se cierra un ciclo y se abre otro, es siempre el mensaje que nos da la naturaleza y que tanto parece que nos cuesta asimilar. Este es el octavo y último artículo que escribo de la #SerieDiosas y coincide con el cierre del ciclo en la rueda anual que representa las transformaciones de la naturaleza según las estaciones del año.

Fines de octubre en el hemisferio norte, o fines de abril en el del sur, marca el comienzo de la mitad oscura del año y el final de la temporada de la cosecha. Existen varias conmemoraciones que tienen que ver con la muerte, que es la energía que circula en el aire en esta estación.

Las culturas antiguas europeas celebraban Samhain, que significa final del verano, una fecha tan poderosa en términos energéticos que para las brujas de antaño marcaba el comienzo oficial del año. Luego, los cristianos lo adoptaron como ”All Hallow’s Eve” la víspera de los santos, o más conocido como Halloween. Los indígenas mexicanos también percibieron que era un momento para honrar a sus antepasados con su hoy popular Día de los Muertos, ya que los velos entre el mundo de los muertos y el mundo de los vivos se afinan y los espíritus de los seres queridos son más propensos a que nos visiten.

La realidad es que más allá de la celebración que adoptemos o no, estamos transitando el último trecho de un ciclo natural, y si entramos en contacto con la naturaleza, miremos por donde miremos, vemos y sentimos la vida marchitarse, caer y desvanecerse. Me cuesta escribir esto y no sentir su dramatismo y hasta percibo un cierto rechazo. Pero entiendo que esa reacción es aprendida, de hecho la mayoría de nosotras aprendimos que la oscuridad y la muerte era algo a lo que debíamos temer. Pero tratemos de hacer un esfuerzo y ver su importancia en el ciclo de la vida y la muerte. Y para eso quiero presentarles a la diosa Hindú Kali, conocida como la diosa de la muerte y la destrucción.

Kali, la negra, tiene un poder impresionante, una fuerza interior capaz de liquidar todo lo que no sea necesario, principalmente el ego; y por eso simbólicamente lleva colgando calaveras en su cuello y sostiene una cabeza recién cortada en una de sus tantas manos.

Su nombre viene de Kala, la fuerza del tiempo. Antes de que todo haya sido creado, antes del sol, la luna, los planetas y la tierra, sólo había oscuridad y todo fue creado de esa oscuridad. La apariencia oscura de Kali representa esa oscuridad de la que todo nació. Por eso, si bien se la conoce como la diosa de la muerte, también es la Madre Divina, es la que permite la vida, sin su destrucción y oscuridad nada nuevo podría crecer en la naturaleza y, por consiguiente, dentro nuestro.

En su imagen más conocida, Kali tiene los ojos rojos, la lengua afuera, está lista para atacar y asustar a cualquiera que se interponga en su camino. Muy parecido a la fuerza de la naturaleza, ¿podemos interponernos a que venga el invierno y retener el verano?

También tiene un pie sobre el cuerpo de Shiva, su consorte. Quien yace bastante tranquilo en el suelo debajo de ella, sin resistencia. De alguna manera Shiva nos está mostrando la actitud que podemos tomar ante estas fuerzas inevitables, ceder, dejarla ser, confiar en el proceso.

Lo que ayuda profundamente es no sólo confiar, si no tener conciencia del ciclo completo, eso nos da una certeza absoluta. Así como sabemos que luego del invierno renace la primavera, luego de cualquier momento de pérdida y oscuridad, vendrá la luz y el crecimiento.

Qué podemos hacer para aprovechar la energía de la época: 

  1. Es un momento genial para comunicarnos con nuestros antepasados, y esto puede ser simplemente traerlos a nuestra conciencia. Recordar momentos si los conocimos, o preguntar a nuestros padres y/o abuelos historias de personas aún más lejanas en nuestro árbol genealógico. Trae fotos u objetos que nos recuerden a ellos, ponlos en tu rincón especial de la casa y prende una velita por cada uno que quieras honrar este año. Mientras lo haces, agradece su vida y sus experiencias, ya que gracias a ellos estamos vivos hoy.
  2. Ese rincón puede estar decorado con objetos de la naturaleza, priorizando los colores naranja y negro, ya que simbolizan la vida y la muerte respectivamente. Por ejemplo, sobre el naranja puedes traer la tradición de recortar calabazas y utilizarlas como lámparas, como una forma de iluminar el camino de nuestros antepasados o del nuevo ciclo que comienza.
  3. Trae a Kali a este espacio también, que nos ayude a cortar esos aspectos profundos que queremos dejar ir y que su fuerza destructora genere esa sensación de liviandad y espacio libre para las semillas que plantaremos en el Solsticio de Invierno.
  4. Si te gusta el tarot, puedes incluir el arcano número XIII, que es la Muerte. Su significado resume la energía disponible en esta fecha, momento de terminar ciclos y emprender nuevos caminos, de interrumpir lo que no nos hace felices y dar lugar al proceso de renacimiento. También puedes preguntarle a las cartas que mensaje tiene Kali para ti, una carta para preguntarle qué puedes mejorar y otra relacionada a cómo puedes lograrlo.

Recuerda que no habitamos la Tierra en línea recta hacia adelante, sino espiraladamente hacia arriba. Volvemos a pasar por los mismos puntos, las mismas energías, pero si lo hacemos de forma consciente lo haremos desde una perspectiva más alta, como si subiéramos por un espiral. ¡Feliz fin y comienzo de un nuevo ciclo! aprovecha este nuevo giro de la rueda para seguir ascendiendo con liviandad, amor y felicidad.